Ecos del Evangelio

22 mayo, 2021 / Carmelitas
DOMINGO DE PENTECOSTÉS 23 DE MAYO DEL 2021

«Paz a vosotros» (Jn 20, 19)

 

 

 

Vivimos en un entorno, en el que por diversos motivos, todos buscamos la paz; y Jesús, hoy nos la da. Pero esta paz no cambia las circunstancias que nos hacen tener miedo o estar intranquilos. Aquello que nos hace perder la paz continúa, pero lo que si cambia, es el hecho de que siga quitándonos la paz.

 

Jesús en medio de nosotros, es quien hace esta diferencia. En el Evangelio de hoy, el Resucitado aparece ante sus discípulos atemorizados, mostrando las cicatrices de su Pasión y mientras tanto, les dice: «Paz a vosotros»; qué desconcertantes son sus palabras. El motivo que les causa temor, que es el sufrimiento, puesto en Él, es motivo de paz.

 

Jesús se puso en medio de ellos y aunque miraron sus manos y su costado, que les recordó lo que vivió, fueron capaces de acoger la alegría de encontrarse con Él, que es más grande que todo.

 

Prefirieron correr el riesgo de verse vulnerables ante aquello que tanto temían, porque la alegría de estar con Jesús es mayor que todo eso. Parece que fue en este momento cuando aplicaron aquella enseñanza de Jesús, «Quien quiera salvar su vida la perderá y quien pierda su vida por mí la encontrará». De nada sirve quedarse seguro escondido entre miedos porque al final, esa vida por la que se teme y se quiere resguardar, acaba perdiendo su sentido.

 

Cristo, mostrando las señas de sus heridas, nos invita a no quedarnos detrás de los miedos que nos puedan paralizar. La realidad que vivimos, no cambia, pero se vive distinta.

 

Jesús viene a traernos esa paz que nace del alma por la entrega completa de uno mismo, por amar sin reservas, así como Él nos amó. El alma no está tranquila cuando sabe, aunque sea inconscientemente que aún queda algo por entregar. Darse a sí mismo, resulta muy difícil en ocasiones y al igual que los discípulos, movidos por el miedo, nos quedamos encerrados. Sin embargo, Cristo que lo sabe, no nos deja solos, nos deja su Espíritu Santo, se vuelve a entregar a Sí mismo a nosotros, haciéndonos capaces de amar como Él.

 

 

Permitámosle a Cristo, ponerse en medio de nosotros; que su paz, acalle a cada uno de nuestros miedos, para que podamos acoger su Espíritu Santo, que hoy llega a enriquecernos, a llenarnos de sus dones, “para ponerlos al servicio de los demás”.

 

 

Hna. Alejandra López de la Torre CSJ

 

Volver
Carmelitas de San José

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies