Ecos del Evangelio

4 mayo, 2018 / Carmelitas
DOMINGO VI T.O. CICLO B 2018

Todo el que ama ha nacido de Dios.

 

Estamos en el tramo final de la Pascua y hoy la palabra de Dios insiste en un tema capital: la catolicidad del evangelio, es decir, la universalidad de la Nueva Alianza sellada en Jesucristo. Este fue y es un problema muy concreto que venimos arrastrando desde hace mucho tiempo y que se ha recrudecido en las ultimas décadas: el miedo de tanto cobarde eclesiástico a abrir puertas para que entre en la casa de Dios tanta gente que busca y que no encuentra; tanta gente desorientada y marginada. Pues no hay manera: cada vez parece que se ponen más barreras arancelarias. ¡Pero qué vergüenza!

 

“Ya no hay gentil ni judío”. “Está claro que Dios no hace distinciones; acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea”, nos dice Pedro en la primera lectura ¿Pero se puede decir mas claro?

 

Hay que derribar las barreras y acabar con este bochorno. Había entonces y hay ahora personas piadosas y temerosas de Dios que, de hecho, reciben el Espíritu Santo independientemente del bautismo sacramental. El Espíritu obraba en ellos al margen del cristianismo. Por eso Pedro no tuvo escrúpulos de otorgarles el bautismo. Pero no, continuamos aferrados como aquel adagio: “extra Ecclesiam nulla salus”(fuera de la Iglesia no hay salvación). ¡Pero que cortos de sesera y que estrechez de corazón, que aun se piense así en muchos círculos eclesiales.

 

Pedro, sin embargo, porque le fue revelado, lo entendió perfectamente por fin: “Verdaderamente comprendo que Dios no hace acepción de personas, sino que en cualquier nación el que le teme y practica la justicia le es grato”. Es decir, lo que a Dios agrada en el hombre, está por encima de que éste pertenezca a una nación u otra. Y lo que se dice de nación, lógicamente hay que ampliarlo: es indiferente la nación, el color, la ideología, la situación personal de cada uno etc…. Esto es tan importante que hay que extraer conclusiones:

 

-No tenemos en la Iglesia el monopolio de la salvación. Ya decía Santo Tomás que la Gracia no está atada solo a los sacramentos. La Gracia y lo grato a Dios en el hombre son más amplios que las fronteras de la Iglesia explícita.

 

-Hay, pues una Iglesia que salva, si. Pero Dios puede salvar por los caminos que quiera. San Francisco Javier marchó a evangelizar las Indias pensando que quienes no oyesen el evangelio estaban condenados irremediablemente al infierno. A tal santo se le puede perdonar aquello por el siglo en que vivió.

¿Pero que hoy en el siglo XXI continuemos con lo mismo? ¡Es de traca!

 

Vamos a ver: el hombre no se salva ante Dios solo porque esté explícitamente incorporado a la fe y a la Iglesia .Claro que la Iglesia es un camino seguro de salvación, pero no el único. El Reino de Dios en mucho más que la Iglesia y se pertenece al Reino de Dios cuando se está en la línea de lo que a Dios le agrada: El amor a Dios demostrado en el amor a los hermanos. Están más profundamente arraigados en la verdadera Iglesia, los que en cualquier nación temen a Dios y practican la justicia, y se entregan por amor a los hermanos y por eso agradan a Dios, que los que solo se dedican a cumplir una normativa porque esta mandada. Son más cristianos los que tienen una caridad activa aunque no tengan una fe explícita, que muchos que tiene una fe explícita pero sin caridad activa.

 

-Que el Espíritu de Dios obra también fuera de la Iglesia, haber cuando se entiende. “Juan bautizaba con agua; vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo”, recordaba Pedro que había dicho el Señor. Es decir, el bautismo del Espíritu Santo, su acción, rebasa la de los sacramentos. Por eso debemos estar atentos a los signos de los tiempos, a la historia, a las realizaciones de todos los hombres “de buena voluntad”. Que lo que salva es el amor y sin amor no hay cristiano que valga, por muy cumplidor que sea de toda la normativa vigente.

 

Fijaros si no, lo que nos dice San Juan en la segunda lectura:
Todo el que ama ha nacido de Dios. No se dice, que el que ha nacido de Dios ama, sino que el que ama ha nacido de Dios. Porque no nos lo creemos es por lo que ponemos dificultades (“pero si éste es de otra ideología, si éste es de los otros…”). Pues es la misma extrañeza que resonará en labios de ellos mismos el día final: “¿Cuando te dimos de comer, de beber…? En verdad os digo que cuantas veces lo hicisteis con estos hermanos míos pequeños…”¡De verdad que habrá muchas sorpresas cuando nos veamos cara a cara con Dios!

 

Y la Palabra de Dios de este domingo continua, e insiste .Sois mis discípulos no cuando os afiliáis a… y os apuntáis en… o recibís tal sacramento solamente, sino cuando cumplís mis mandamientos. Y mi mandamiento es que os améis los unos a los otros como Yo os he amado.

 

Siempre he pensado que un discípulo avispado tendría que haber interrumpido el discurso de la ultima cena y haberle preguntado a Jesús: “Pero, Señor, ¿y esos que aman sin que sepan que lo mandas tú?” Y la respuesta de Jesús hubiera ahorrado a Pedro y a tantos pedros de hoy muchos bochornos. Aunque también creo que no hay peor sordo que el que no quiere oír.

 

Las conclusiones de este domingo son muchas. El cristiano no puede ignorar, ni dejar de lado a los no cristianos, ni a los que no son de su grupito. Hay muchos no cristianos que “temen a Dios y practican la justicia”.

 

Muchos de éstos pueden estar más cerca de Dios que yo. El cristiano debe colaborar con todos esos no cristianos que practican la justicia. El cristiano debe leer los signos de los tiempos, la acción del Espíritu a través de ellos.
Entonces, hay que hacerse la pregunta del millón ¿para qué la Iglesia?

 

Pues para mucho si es la Iglesia del Cenáculo y para nada si solo es institución y estructura mundana. Así que hay que volver sobre los pasos y regresar a la Iglesia que Cristo fundó. Y que rueden cabezas que no pasa nada. Haber si la Iglesia se decide de aún vez de puertas a dentro, a hacer la gran purga, porque el mundo, la sociedad, y muchos corazones la necesitan, pero tiene que decidirse a quitar de en medio tanto personaje de medio pelo que se creen semidioses y no son mas que estorbos. Espero haberme explicado

 

AYÚDAME, SEÑOR:

A no hacer del amor, una carta de poesía.
A no servir el amor, en pequeñas dosis.
A no ofrecer el amor, a según quién y cómo.
A ver en los hermanos, tu rostro.
A volcarme por amor, aunque reciba abrojos.
A ser discípulo, antes que dueño.
A ser sirviente, antes que rey.
A pedir la fuerza de lo alto, para vivir en entre la gente.
A buscar el cielo, sin perder el vértice de la tierra.
A vivir en la tierra, sin perder el ancho cielo.
A conocerte, amando sin esperar nada a cambio.
A revelarte, por el amor que siembro.
A anunciarte, con el amor que regalo.
A seguir tus huellas, por las sendas del amor.
A seguir tus Palabras, con palabras de amor.
A meditar tus acciones, con acciones de amor.
A fortalecer mí fe, con el compromiso hecho amor.
A ir al fondo de todo, porque, en el fondo de ese todo, estás Tú. Y, esa fuente de amor y de ternura, Eres Tú, Señor.

 

A Ti que me escuchas, pues:

*Comienza cada día entregando a Dios tus cargas, todo lo que te preocupa, el cuidará de ti como nadie más lo hará.

*No dejes que nada ni nadie destruya la paz de tu corazón.

*Vive cada día con buen ánimo, con la fuerza que Dios nos da, con el empuje de nuestros sueños, y con alegría.

*Que el primer pensamiento de cada día sea de agradecimiento a Dios por haber permitido que te levantes lleno de salud, aprovecha cada día que Él te regala para vivirlo y no para sobrevivir.

*Nunca pierdas la esperanza de lo que Dios hará en tu vida, el siempre te sorprenderá, aunque sea por caminos que no entiendes.

*Descansa cada noche pensando que Dios también te acompaña en tu descanso.

*De noche o de día, Dios es tu mejor compañía.

*¡No te detengas! que las situaciones que se te presenten en tu vida, no te hagan detenerte, pues con Dios saldrás adelante.

*La verdadera felicidad está en las cosas sencillas de la vida, no te las pierdas por nada del mundo.

*Cuando pienses que todo está perdido…, siempre está Dios a tu lado que te dice: No temas, yo estoy contigo.

*A veces el camino parecerá muy difícil, pero recuerda que cada paso que des es guiado, acompañado y fortalecido por el Señor.

*Ten ánimo, Dios cumplirá, no te desesperes aun en las noches más oscuras de tu vida.

*Nunca pierdas la alegría de vivir, de compartir, de ser feliz. Levanta tu mirada y confía en Dios.

*Cuando las tormentas de la vida parecen abrumadoras, Dios aparecerá por algún lado para darte consuelo y paz.

*¡No te rindas! lo que hoy es una prueba mañana será tu testimonio. Glorifica a Dios y mantén tu Fe firme.

*La vida puede ser deprimente cuando se deja a Dios afuera, pero ¡que emocionante es cuando Él está en el centro de la misma.

*Que Dios te conceda la serenidad para aceptar las cosas que no puedes cambiar, el valor para cambiar las cosas que si puedes cambiar y la sabiduría para distinguirlas.

*Dios te dice: Aunque no me veas, te cuido. Aunque no me sientas, te toco. Aunque no lo creas, te amo. Y aunque a veces lo dudes, siempre estoy a tu lado.

*La vida no es fácil, pero hay un motor llamado corazón, un seguro llamado Fe, y un conductor llamado Dios.

*Si alguien te desea mal, deséale tú el bien, cada uno ofrece lo que tiene.

*Dios te pondrá donde el quiera. No importa si la gente cree que no mereces esa posición.

*En definitiva siéntete siempre amado por Dios y ama como Él nos ama, así es como la muerte ya estará muerta. Eso es lo que hizo con su Hijo Cristo al resucitarlo y lo que hará contigo.

 

AMEN.

 

 

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