Ecos del Evangelio

26 junio, 2021 / Carmelitas
DOMINGO XIII. T.O. CICLO B 27 DE JUNIO DE 2021

PREFIERO VIVIR DE FE

 

Las lecturas de este domingo nos invitan a VIVIR DE FE, ya nuestra Madre Rosa nos da ejemplo de FE, durante toda su vida la reafirmó, está la llevó a MIRARLO TODO CON OJOS DE FE, ella hizo realidad en su vida de cada día lo que hoy San Pablo a los Corintios nos dice: “sobresalís en todo: en la fe, en la palabra, en el conocimiento, en el empeño, en el cariño, en la generosidad. Sí, Madre Rosa hizo está palabra vida, tomando a sus únicos modelos: Jesús, María y José.

 

El Evangelio que hoy se nos regala Mc. 5, 21 – 43 es bello y actual para ti y para mí, en cada una de nuestras comunidades y apostolados. Empieza diciéndonos el evangelista Marcos: “Jesús atravesó de nuevo la otra orilla” Jesús te invita, me invita a pasar a la otra orilla, donde está Él que se ofrece como respuesta a la sed infinita que llevamos dentro; su vida nos da vida.

 

 

Jesús en camino, en presencia a los demás, se hace el encontradizo y se da el encuentro con estos dos grandes personajes, modelos de fe: Jairo y la mujer que padecía flujos de sangre, se dejan encontrar, porque los dos tiene una historia en común; “12 años” están tocando el dolor, la enfermedad, la falta de salud, pero estos dos personajes están LLENOS DE FE, en medio de sus situaciones más cruciales de sus situaciones límites la FE les hace CONFIAR, FIARSE DE ALGUIEN.  La FE prepara el corazón para recibir la vida de quien es tan amigo de dar. Un encuentro <<auténtico>> con una hermana o con el mismo Dios… es aquel que produce en nosotras algo nuevo, algo bello, que nos hace crecer, que nos hace mejores, que nos cambia de alguna manera.

 

En esta escena, entre tantos que le rodean, le miran y le admiran, le oyen, le apretujan… Entre tantos… realmente una persona se <<encontró>> realmente con Jesús. Sólo una mujer se le acercó silenciosamente, y por detrás le tocó el borde el manto. Había en ella necesidad y, mucha confianza. Llevaba años sufriendo por culpa de sus hemorragias. Iba cargada de humillaciones y de dolor por una enfermedad que le hacia despreciable para la gente: ¡impura! Nadie la podía tocar, y también se volvía impuro todo lo que ella tocará, incluida las personas. Eso decía las normas sociales y las sagradas leyes religiosas. <<Impura>> significaba también que su enfermedad era una señal de su alejamiento de Dios. Es decir: que se consideraba una pecadora. ¡Doce años! Sin recibir una caricia, un abrazo, un beso… (Que bien lo entendemos todos después de esta pandemia y sus distancias físicas).

 

 

Por otro lado, Jairo que se echa a los pies de Jesús para suplicarle con insistencia: <<Mi niña está en las últimas; ven pon las manos sobre ella, para que se cure y viva>> Estremece la FE de este gran hombre, seguro un hombre bueno, generoso, hombre de FE. Lo más preciado: su niña, necesita ser tocada por Jesús para tener vida, y al escuchar la voz de Jesús “Talita Kum” y ponerse en pie.

 

Jesús entra en dialogo con la niña y le pide lo imposible, y es que Jesús está presente en nuestra vida, desea comunicarse con nosotras, sea cual sea nuestra situación personal comunitaria, congregacional, social ¿Soy capaz de escuchar a Jesús?, ¿siento su presencia cerca?, ¿he podido experimenta su invitación al levantarme de postraciones y abatimientos?

 

Estos dos personajes: Jairo jefe de la sinagoga, padre, no pierde ni su fe ni su confianza en Jesús, incluso cuando parece que no hay nada que hacer. La mujer ve en Jesús su salud, su salvación. Y Jesús sostiene, fortalece, la fe del padre y por otro lado admira, sabe, ha sentido que alguien le ha tocado su manto y le dices y me dice hoy a ti y a mí: <<Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz y con salud>>, <<No temas; basta que tengas fe>>

 

¿Cómo Iglesia, Congregación, Comunidad, Hermana: ¿Qué situaciones necesitamos verlas desde la FE, pero una FE dinámica que nos lleve a salir en busca de JESÚS y de los demás?

 

 

¿Cómo me estoy viviendo actualmente desde la Fe, me dejo tocar, sanar por el Señor?

 

 

La Sagrada Familia, Madre Rosa y nuestros Santos del Carmelo, sostengan, fortalezcan nuestra fe y la de nuestras hermanas. Que este día del Señor nos toque lo más profundo del corazón esta Palabra de Vida en nuestro momento actual y podamos compartir esta fe desde lo cotidiano, las actitudes, palabras y acciones con nuestras hermanas y en nuestro apostolado.

 

 

TALITA KUM

Ahora. Levántate.
No te dejes morir
en muertes cotidianas
que acallan el verso,

que secan el alma
y frenan el paso
hasta dejarte inerte.

No mueras en vida,
sepultado por nostalgias,
rendido antes de tiempo,
consumido por dentro.

No permitas que te envenene
el odio, ni dejes
que la amargura ¿o es miedo a vivir?
haga de tu corazón una losa.
Levántate.

Sostenido por la memoria
de buenos amigos y buenos momentos,
confiado en un hoy grávido de oportunidades.

Movido por la esperanza en lo que ha de llegar.
Levántate, agradecido por tanto…
Ama,
descubre los milagros ocultos,
cree.
Y pelea, si hace falta,
la batalla nuestra de cada día.

Que eso es ser humano.
Levántate.
Ahora.

(José María R. Olaizola sj).

 

 

Hna. Antonia Arias Alvarez

 

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