Ecos del Evangelio

30 noviembre, 2019 / Carmelitas
Es hora de despertarnos del sueño

PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO

La lectura de este primer domingo de Adviento,  Rm 13, 11-14, nos marca una ruta de vida, es una invitación a salir de donde estamos.

HAGAN TODO ESTO SIENDO CONSCIENTES DEL TIEMPO EN QUE VIVIMOS

Aparte de situarnos en el tiempo litúrgico del Adviento, es una invitación a situarnos vitalmente, a preguntarnos y plantearnos si donde estamos y lo que estamos haciendo hoy nos está acercando a donde queremos llegar mañana.

Así que, sea lo que sea que puedes hacer, empiézalo (Goethe)

YA ES HORA DE DESPERTAROS DEL SUEÑO, LA NOCHE YA ESTÁ MUY AVANZADA Y SE ACERCA EL DÍA.

Es hora de vivir de manera consciente, de llenar de significado cada acto de nuestra vida.

Personal y comunitariamente nos vamos construyendo momento a momento y cada instante es único y distinto al anterior. Así que vive de manera plenamente consciente, sin dejar escapar cada oportunidad que Dios pone en tu camino. Que los  sueños o fantasías sobre el futuro o los recuerdos sobre el pasado no te distraigan de lo esencial, de lo que construye la vida personal y la vida en común. Abre los ojos para poder ver las cosas que de verdad son importantes, lo que de verdad te construye como persona, porque en la medida que te cultives a ti misma y aportes armonía a tu propia vida, en esa misma medida estarás aportando cielo o infierno a tu comunidad. En este adviento, no esperes que sean los demás los que cambien, sino más bien fíjate en aquello que puedes hacer tú para crear más armonía, más confianza, más comprensión. Tú puedes ser esa luz que alumbre el camino de otras personas, puedes ser la luz que los guíe en momentos de oscuridad y de confusión. Tú puedes ser ese “día que se acerca” para quitar la oscuridad de determinadas situaciones, de relaciones gastadas. No guardes tu llama en el rincón del egoísmo o la desidia, allí no servirá de mucho, llévala a tu corazón y ponla en práctica. Despiértate del sueño y asume tu responsabilidad para vivir plenamente la vida.

DESPOJÉMONOS DE LAS OBRAS DE LAS TINIEBLAS Y REVISTÁMONOS DE LAS OBRAS DE LA LUZ.

Llega la hora de ser honesta con tu corazón, de examinar la coherencia de tu interior.

¿Qué obras de las tinieblas necesitas dejar fuera de tu vida?

¿Qué aspectos necesitas incorporar a tu vida para iluminar la relación contigo misma y con los demás?

Para despojarte de las obras de las tinieblas y vestirte de las obras de la luz, es preciso tomar consciencia de cómo estás viviendo tu vida, a fin de determinar qué cosas debes y puedes cambiar.

En este trabajo de discernimiento interior nos puede ayudar la oración de la serenidad del teólogo y filósofo Reinhold Niebuhr:

Señor, concédeme serenidad para aceptar todo aquello que no puedo cambiar, fortaleza para cambiar lo que soy capaz de cambiar y sabiduría para entender la diferencia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Volver
Carmelitas de San José

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies