Ecos del Evangelio

25 diciembre, 2018 / Carmelitas
NAVIDAD 2018 CICLO C Misa del día

 

¡Feliz Navidad, amigos! Pero gratificante y aleccionadora Navidad para mi.

 

Gratificante porque Dios vino a la tierra y pudo escoger la vía diplomática y no lo hizo. Porque no previno a los grandes. Porque no avisó a los poderosos. Porque no hizo saber nada a los sacerdotes. Porque dejó de la lado a la jerarquía. Porque no hubo conferencia de prensa para anunciar un suceso de tal categoría. Y sin embargo tenia sumo interés de que se supiese, por eso mandó sus mensajeros a unos pastores que acampaban cerca de la ciudad guardando sus rebaños. Todo eso para mi es una gozada.

 

 

Jesús nace no solo como un pobre insignificante, sino como un insignificante nómada que no tiene donde nacer. Se lo comunicó a los marginados de la sociedad: a los pastores, a la gente inculta apartada de la vida civil y muchos de ellos, al margen de la religión. Precisamente a esos excomulgados es a quienes Cristo envía sus ángeles para anunciarles su venida.

 

 

Bonita manera de comportarse. Hermosa, gozosa lección y muy necesaria para resituar de una vez la Navidad. ¿Por qué actuó así Dios? Porque quería dejar las cosas claras desde el principio. Con esto nos está diciendo que nuestro protocolo de precedencias no corresponde al suyo: Lo está poniendo todo patas arriba. No esperemos de Él el respeto a la vía jerárquica, ni la aprobación de nuestros estudiosos ceremoniales y privilegios.

 

 

A sus ojos, los grandes son los pequeños. Los últimos los primeros. Los marginados de la sociedad sus privilegiados. Precisamente con los pastores comienza la serie de desconcertantes sorpresas del evangelio. La Buena nueva se comunica y pertenece antes que nadie a los que están fuera, y llegan a pertenecer a Él los que están fuera. Los que pertenecen a la institución se quedan con palmo de narices, como casi siempre.

 

 

Los magos vendrán de fuera. Y Herodes que pertenece a la institución conocerá por estos extranjeros el nacimiento del rey de los judíos. Jesús tendrá doce amigos, pero no serán los apóstoles los que le ayuden a llevar la cruz sino un hombre desconocido venido de fuera: Simón de Cirene. Se manifestará como Mesías a la Samaritana, una mujer que ni siquiera era judía y cuya conducta dejaba bastante que desear. El mandamiento nuevo no se lo explicita a un levita o a un sacerdote sino a un samaritano. El primer santo en subir a los cielos es un ladrón que jamás había oído hablar de Cristo .Todo sorprendente. Todo al revés. Una gozada.

 

 

¿Pero y nosotros donde estamos, donde nos situamos, como llegar hasta Belén? Pues tendremos que pedir permiso a todos “esos últimos”, a esos pastores y además adoptar la misma actitud que ellos, si queremos celebrar la Navidad de Cristo y no la que el mundo nos vende. “Y encontraron a María y a José y al niño acostado en un pesebre”.¡Que sobriedad para contarlo.!En Belén se produjo el nacimiento del Pobre de los pobres. Un nacimiento autentico, la única Navidad que funciona.

 

 

Decía que para mí es también una Navidad aleccionadora. Y es que en torno a estos días de Navidad, una noche me vi a mi mismo en sueños. Y soñaba que hacía mi nacimiento en casa, como todos los años, y me daba verdaderos quebraderos de cabeza. Porque había en él algo que no funcionaba, algún fallo que no entendía.

 

 

Todos los años lo montaba ilusionado. Cada Navidad incorporaba algo nuevo, y este año me veía a mi mismo, poniendo alguna cosa nueva además de las luces, musgo, figuras, nieve, casitas, palacios, montañas, puentes, ríos. Pero había algo que no funcionaba. Si; todo estaba en su lugar, hasta el buey y las mulas y el asno y las ovejas y los camellos se veían bien alimentados. Pero el niño….,el niño que veía, presentaba un estado realmente lastimoso, como si adelgazara o perdiese peso y me preguntaba que es lo que pasaba…..

 

 

Entre sueños me sobresalté, dándome cuenta de que había algo de fuera que no funcionaba, algo externo al nacimiento, me decía yo. ¿Algo externo he dicho?¡Que iluso! Cuando me di cuenta, fue una experiencia desagradable, pero al fin, todo quedó terriblemente claro. ¿A que era debido?

 

 

Pues soñaba que vino a verme una persona desesperada, y le di largas apresuradamente con cuatro pías consideraciones. Vino buscándome un amigo, porque lo necesitaba, y se marchó con la herida de su alma más abierta, porque no encontró más que un frío consejero: es que no tenia tiempo para más.,..la justificación de siempre. La conciencia me lo reprochaba después a gritos. Soñaba que cuando iba un día a mi misa me cruce con el pobre andrajoso de turno, me pidió una limosna y para deshacerme de él me metí la mano en el bolsillo y le di un euro. Luego continué el camino hacia la Iglesia para mi misa después de haber dado mi limosna.

 

 

Y soñaba que después fui al asilo para llevarle mi regalo a una ancianita, pero cuando comenzaba a soltarme por enésima vez sus letanías me excusé, tenia mucha prisa. ¡Pida por mi al Señor, me decía…!y la pobre se quedo allí plantada con una desilusión enorme en su cara.

 

Y el sueño continuaba: cuando salía, me encontré con una mujer que me dijo: “no puedo aguantar mas, mi marido no aparece por casa y no puedo pagar el alquiler y además mi hijo mayor……Señora paciencia y rece, rece, verá como el Señor lo arregla, somos cristianos y debemos soportar con resignación lo que nos venga……. Y para acabar la faena me salió al encuentro una gitanilla, y claro yo, con el pensamiento ocupadísimo en las cosas para el nacimiento, pues: mira no tengo suelto, mañana, mañana te daré……… ¡Así no podía funcionar mi nacimiento claro que no, así el niño cada vez mas canijo, mas pequeño!

 

 

En sueños, a aquella persona que llevaba dentro la desesperación la despaché con unos consejos piadosos; la viejecita que esperaba que le dedicase unos minutos y que me repetía sus letanías; la pobre mujer a lo que le aconseje paciencia y resignación; el silencio vil ante la injusticia; la gitanilla que se alejó murmurando cuando le dije que no tenia suelto. Esas son las interferencias que provocaron que mi nacimiento no funcionase. Por eso el niño adelgazaba hasta casi desaparecer.

 

En sueños, a mi paso por las calles, no fui capaz de descubrir a Cristo, en la mujer desesperada, en la viejecita, en la maltratada o en la gitanilla. Por fin me di cuenta de que tiene derecho a ver crecer al niño en el nacimiento, solamente aquel que sabe reconocerle en sus hermanos, los pobres. Y me desperté turbado, pero vi que era un sueño, un mal sueño ¡Menos mal! Los sueños, sueños son, pero muchas veces ¡que lecciones y advertencias nos dan! y debemos sacar las consecuencias.

 

*Amigos, Dios tiene siete mil millones de caras. El niño me da su cita y cada día me espera detrás de cada una de ellas. *El itinerario para llegar hasta Él, pasa a través de todos los caminos del mundo. *Solamente “perdiendo el tiempo “con los hombres tengo la certeza de llegar a Él a la hora exacta de su cita. *Si no sé reconocer al niño en los siete mil millones de caras humanas, mi nacimiento será siendo maravilloso, tal vez ganará el primer premio del concurso organizado en el pueblo. Pero no va, no funciona. Será un signo de hipocresía y falsedad.

 

 

No; sin estar atento a las navidades de los que por la calle me encuentro, mi conciencia no me permite celebrar la Navidad de Cristo. Yo por lo menos esta Navidad he decidido no poner ningún adorno mas en mi nacimiento, ni siquiera fijarme si ha quedado todo bien puesto. Bastante disgusto me ha proporcionado el sueñecito.

 

Entendí que fijarme en los nacimientos que Dios coloca en las calles, es la única manera decente, coherente y cristiana de celebrar el nacimiento de Cristo, el Hijo de Dios.

Amigos, la Navidad nos enseña que Cristo:

 

Ha nacido desnudo para que yo sepa despojarme de mi mismo.

Ha nacido pobre, para que yo pueda considerarle mi única riqueza.

Ha nacido en un establo, para que yo me acostumbre a santificar todo ambiente.

Ha nacido débil, para que yo no tenga más miedo de Él.

Ha nacido por amor, para que yo no dude más de su amor.

Ha nacido de noche, para que yo crea que puede iluminar cualquier realidad.

Ha nacido persona, para que yo no tenga más que avergonzarme de ser yo mismo.

Ha nacido hombre, para que yo pueda ser «Dios».

Ha nacido perseguido, para que yo sepa aceptar la dificultad.

Ha nacido en la humildad, para que yo deje de ser complicado.

Ha nacido en mi vida, porque quiere llevarme a la casa del Padre.

 

 

AMIGOS, LA NAVIDAD

Se descifra con una palabra: amor. Se entiende con un objetivo: la paz.

Se vive con una dimensión: la fe .Se pregona con un instrumento: el corazón.

Se disfruta en un lugar: en el alma. Se transmite de una manera: con la alegría.

Se refleja en un rostro: María. Se contempla en una persona: Jesús.

Tiene su origen en Alguien: Dios. Tiene como destino a alguien: el hombre.

Tiene como discreción una persona: San José. Tiene como pureza una mujer: María

 

 

LA NAVIDAD, AMIGOS

+No se palpa, si hay egoísmo.

+No se siente, si hay incredulidad.

+No se canta, si hay demasiado ruido.

+Pasa de largo, si no se le hace sitio al prójimo.

+Es indiferente, si no se sintoniza con el amor.

+Es falsa, si se reduce al puro sentimentalismo.

+Es grande, si el hombre se hace pequeño.

+Es divina, si el hombre aprende a ser hombre para el hombre.

+Es salvación, si las personas quieren cambiar.

+Es Navidad si tú te haces navidad para los demás.

 

 

Dicho lo cual, ¡Feliz Navidad, a todos vosotros amigos amados de Dios!

 

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