Ecos del Evangelio

2 septiembre, 2016 / Carmelitas
Seguir a Jesús dejándolo todo

Lucas 14, 25-33 4 de septiembre de 2016 23 Tiempo ordinario (C) En este vigésimo tercer domingo las enseñanzas de Jesús nos vienen dadas a través de parábolas, como siempre, se hace cercano e inteligible. Nos presenta a dos protagonistas ambos reflexionan: por una parte el labrador que quiere construir una torre para salvaguardar su viña, examina y piensa, si cuenta con recursos suficientes para terminarla o se quedó en los cimientos, convirtiéndose en el “hazme reír” del vecindario por no acabarla. Por otro lado, hace lo mismo el rey cuando quiere vencer al enemigo, primero examina y calcula antes de entrar en batalla, con que fuerzas cuenta el enemigo y cuáles son los recursos propios con los que él cuenta, para poder vencer y salir victorioso. Hoy Jesús también llama nuestra atención invitándonos a reflexionar, si queremos ser sus discípulos tendremos que dedicar más tiempo a meditar y estar más atentos a las enseñanzas del Evangelio, para ser más auténticos y fuertes en nuestra fe. Una fe despierta y renovada, acorde con las exigencias del mundo de hoy. No podemos, ni debemos, sentirnos al margen del vivir de los hombres y mujeres de este mundo tan convulso y lleno de contradicciones. Jesús nos pide que seamos fermento, cada cual tendrá que serlo en el medio en que vive. La radicalidad que pide Jesús de renunciar padre, madre etc., y sobre todo a nosotros mismos, es una invitación para todos a vivir como Él vivió los valores del Reino: solidaridad, justicia, austeridad, compasión, alegría, compromiso, etc. Seguir a Jesús no significa dejar algo sino encontrar a Alguien, ese encuentro hace que pase a segundo lugar, que sea secundario todo lo demás. Seguir a Jesús no es huir de la realidad social, familiar, personal, es cambiar el sentido de la realidad la única fundamental es la opción radical por Jesús, por su proyecto sus recomendaciones por la nueva escala DE VALORES que él propone con su palabra. “El que no carga con su cruz y viene tras de mí, no es discípulo mío”. Seguir a Jesús no puede depender de impulsos y corazonadas, entusiasmos momentáneos y superficiales, es una opción libre, precisa diaria y continua, que supone decisiones valientes y personales, profunda reflexión y discernimiento. Ánimo pues, a seguir a Jesús…Hna. Gabriela Serna Gonzalo – HCdSJ

 

Volver
Carmelitas de San José

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies